lunes, 26 de octubre de 2009

El vacio


Quise arrojarme al vacio pero ya estaba lleno, fue entonces cuando decidí comerme la ensaimada. En esto la muerte llegó hecha una furia. Le pedí que se sentara y se tranquilizase y le ofrecí la mitad de mi ensaimada. Ella la rechazó educadamente al tiempo que la miraba de reojo, es un decir, con sus cuencas vacías. "¡ Vamos toma la mitad , estás en los huesos ! " insistí. Por fin aceptó aparentando hacerlo solo por complacerme, pero luego pidió otra ensaimada, una wamba de nata y un café con leche. Invité yo, al tiempo que ella, con disimulo, tachaba mi nombre de su agenda.
" Ya quedaremos en otra ocasión " me dijo mientras le estrechaba el metacarpo y las falanges. " Desde luego " contesté " cuando tenga un hueco ". Acto seguido tapé todos mis huecos.

2 comentarios:

sedemiuqse dijo...

tapar huecos.... Me ha gustado mucho...
Besitos y amor
je

PD

El dibujo es precioso

tate dijo...

¡Eso es escabullirse!
carmen