
Cuántas veces
a solas
mi voz y tu palabra,
cuántas veces amor
el tiempo y su caricia
me han convocado a ti
sin avisarme,
me han echado de mi
sin yo saberte,
me han quitado la luz
con que te escribo.
Y aun así
en la distancia,
en el breve fragmento
de la duda,
aun así reconfortas
mi llanto en tu morada,
allí donde ser dos
no es utopía,
allí donde renuncio
a explicaciones,
allí donde me sobran adjetivos
y envuelvo en la razón
lo que no tiene.
Cuántas veces amor
mi voz y tu palabra.