jueves, 13 de octubre de 2011

Trazo


Trazo infinitas rectas
por un punto
y aún existe lugar
para otras muchas.
Solo es imposible
el intento omitido,
el miedo/yo
al futuro imperfecto,
que sobrevuela
la sombra en la catástrofe.

Libre de todo orden
que cercene
la mano/libertad
y la mirada,
el rígido danzar
con pesadumbre
del tiempo y sus acólitos,
el vientre de la noche
acabará alumbrando
tus palabras.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Equinoccio


Penetra, muy despacio,
el singular perfume de tus ojos
y ya nada es igual a sí mismo.
Las hojas se aferran
a sus peciolos débiles
a refugio del viento encanecido
y baña mis orillas
el equinoccio añil de tu recuerdo.
Intento seguir tras los pasos de la memoria
pero todo es distinto.
Con la frente bien alta
y el verbo malherido
me encaro con mi orgullo.
Puedo ver su desprecio,
alarga la zancada
y se cambia de acera.
Despierto con el otoño
acostado a mis pies.
Echo un trago de lágrimas,
me esperan otros pasos.

lunes, 26 de septiembre de 2011


Cuánto pesa la luz
que filtran las rendijas,
cuánto miden las faldas
del silencio,
cuándo puedo quejarme
sin pecar de impaciencia.

Cuándo un “no te preocupes”
debe quitarme el sueño,
o cuándo interrogación
o cuando adverbio.

Son tantas las preguntas
que se quedan
a un paso,
dudando en el zaguán.

Las tardes alargan, poco a poco,
tus rectilíneas formas,
sueltan lastre de luz.
Es la señal.
Siempre queda un resquicio
para lo sorprendente,
pero confieso
que no esperaba a Einstein
en la cola del paro.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Tu brillo y mi ceguera


De nuevo, como siempre,
incides en el ángulo
donde sabes convergen
tu brillo y mi ceguera.

Los sentimientos brotan
con aire derrotado,
y lamento los soles
que fueron mi guarida.
Lágrimas sin prospecto,
inundando de ocres
el armario sin llave
donde guardo
las almas del otoño.

Un mensaje diáfano
me llega de otro tiempo,
lo remiten las sombras,
el fugitivo cénit,
los silencios,
las golondrinas huéspedes
de los mismos aleros.

Ellas no sufren
del mal de la certeza.
La angustia de ignorar
si será eternidad
cuando oscurezca.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Tránsito impar


Despierto en los infiernos
de camelias azules
y malvaviscos cian
como olas insípidas.
El cha cha cha
surge del fondo
de mi cuello con fe
desmemoriada.
Recuerdo el tempo
y la medida,
danzad, danzad,
caderas, piernas, brazos.
El alma encaja
en cualquier sitio
con tal de quedar libre.

Barruntan el otoño
las nubes madreperla
que no escuchan al viento
en su tránsito impar
hacia mi oriente.
Me recuesto en los confines
del perro que lame
mis heridas de siempre,
aún sangran verbos.
Luego te dibujo otra vez,
quizá la última.

martes, 2 de agosto de 2011

Veranito


Agosto, agosto,
detente,
piénsalo primero
y habla,
cuenta el por qué
de la furia
que derramas
cuando avanzas.
Por qué arrasas
las ciudades
con un rencor
ignorado,
por qué matas
las palmeras,
anegas el suburbano,
por qué mes de vacaciones,
te conviertes en azote
de miles de ciudadanos
que no esperaban de ti
esta hecatombe de rayos,
Cuenta el por qué
de tu enfado.
¿ Cómo dices poderoso ?
¿ Que son los diminutivos
causa del desaguisado ?
Que son esos botarates
que llaman playita a playa,
cervecita a una cerveza
veranito al rey verano,
que te irrita
que se expresen
achicando los sintagmas.
Entonces señor Agosto
dejad que sume mi lanza
a la cruzada imperiosa
contra el mal de la bobada.
Déjadme ser escudero,
o uno más de las mesnadas
y expulsemos lo melifluo
de nuestras grandiosas playas.
Y así Agosto será Agosto
con los rigores de siempre,
las terrazas al completo
y sus noches toledanas.

jueves, 28 de julio de 2011

Tritón


Sopla inmoderado
un secano levante,
precede a su llegada
el fruto de los cráteres.

Riza las crestas albas
Tritón al levantarse
y sacude los mares
con su barba de sal
y resacas sin cuento.

Esta mar mareada
induce a equivocarse,
Baco no estuvo aqui,
desconfía de las aguas,
son nido de catástrofes.

Dicen que fue la Luna
quien atrajo hacia si
el alma del océano.
Tal vez tengan razón
quienes la tienen.