lunes, 10 de agosto de 2015

Allí donde la luz era memoria







Aún conservo
allí donde la luz
era memoria,
una brizna de tu recuerdo gris
pulverulento,
azul y devastado.

Tu rostro inolvidable
busqué ayer, entre la maleza
de mis áxones
a golpe de escalpelo.                                                               

Un día entero,
con  todas sus noches
para encontrar un rastro
en el desierto inmóvil,
que es atmósfera,
y me inhala por branquias,
mientras  mi yo zahorí
se obstina en volver agua
los granos infinitos
de esta sílice.

Mas solo encuentro tu rostro
iridiscente en gotas de rocío,
no conservo nombre
o dato alguno,
que justifique el por qué
de tu insistencia
en quedarte a compartir
esta flaqueza que el tiempo
me demanda,
se venga así de astucias dilatorias
en versos blancos
y una mar arbolada
de silencios
hace encallar tu piel
en mis rompientes.

                                  Paco Montesinos 10/08/2015




lunes, 20 de julio de 2015

La edad del tiempo









Un estruendo de olas 
enmudecía las almas
y ordenaba a  los héroes
en columnas
con el criterio firme 
de su poder omnímodo.

La  niebla mientras tanto
jugaba al escondite
en los espejos tiernos
donde el sabor se guarda.

Navegué en los bajeles
buscando tierra firme
y encontré el paraíso
pero no tenía puertas

Encaneció la encina
antes de caer, estrépito,
al mismo suelo
del que hace muchos años
se aventuró en su intento.

El clamor de los pájaros
no hacía vibrar el aire
Era otro signo más
de soledad o de huida.

La muerte, 
condición necesaria 
para amar sensu estricto,
no dijo una palabra. 

Dadas estas premisas
¿puede alguien definir
la edad del tiempo ?

sábado, 27 de junio de 2015

Hoy, memoria es todo lo que puedo ofrecerte y ella es demasiado vieja, demasiado débil para albergar odio alguno. No hay resentimiento en la poesía porque la poesía ignora el rencor. Es demasiado joven, demasiado niña para la necedad de la venganza, para el estigma de la traición, para la ceguera reptante de la infamia. Hoy, memoria es todo lo que tengo para ti y ni siquiera recuerdo si es cierta, pero te abro de par en par las puertas de mi olvido. Dejaré que tu abrazo vulnere las razones del llanto. Ven.

martes, 10 de marzo de 2015

Tu no eres todo

  

 Desde entonces, amor,
alivian tus cometas
la oscuridad rotunda
de las noches vacías
 y burlas sin saberlo,
en un cerrar de ojos
la norma más estricta
que atenaza mis párpados.

Basta una sola orden,
del bando de tus labios
para calmar rutinas
y demonios sin dientes,
esa gris mansedumbre
que a veces se acomoda
en cada hora de luz
y quizá sin saberlo
minimiza la inercia
de los cuerpos
a morir incesantes.

Y es que todo es materia,
los milagros se explican
con un gramo de cannabis,
en boca de los sabios.

Todo menos tu esencia,
tú no amor,
tu no eres todo.








domingo, 11 de enero de 2015

Libertad a ti te llamo




Me contorsiono
y trato de librarme
de la inquietante herrumbre
que me ahoga

 Recuerdos no vividos,
de hechos que no ocurrieron,
se asoman fugazmente
al  abismo de la ficción
hallada entre los lápices.

Eres tú,
me dice mi otro yo
y no puedo creerle,

Es lo mismo que dijo
aquella vez,
cuando intentó
beberse mi conciencia
a escasos metros
de sus propios demonios.

Mas no es tiempo
de ingenuidades,
no es tiempo de discursos
ni es tiempo de escuchar
virginales relatos
de vidas piadosas.

La libertad nunca pide permiso.
Alcemos nuestras voces
hasta acallar el trueno.
Es momento de ser el grito unánime,
la indignación, la mano firme
que estremezca
el perverso argumento
de la insidia.


martes, 23 de diciembre de 2014

Feliz Navidad ( dentro de lo que cabe )


Versiones religiosa y agnóstica. Escoja cada uno la que desee.

jueves, 27 de noviembre de 2014

La dimensión y el límite




En el principio, allí donde las nubes viven su niñez
y las flores de sándalo perfuman con su esencia las incógnitas ,
allí, entre  columnas  de capiteles sobrios
y fustes  flambeados por el sol de poniente,
allí donde los vientos azotan las entrañas
hasta resecar la huella del lamento,
allí se alza el templo de Opmeit.
La voz de Opmeit es respetada
 y su cólera temida por  los hombres.
Opmeit es sabio, es ecuánime , es generoso.
El conoce lo que ha de venir ,
no tiene principio ni tendrá final.
En Él está la consumación de todo lo hecho.
Por Él abandonará  la  luz a las criaturas
y antes de amanecer volverá a ellas
y el canto de la alondra se negará
a la vanidad de la penumbra.

Mi mente estaba inquieta, anegada de luz  en su delirio.
 No conocí el sueño. Apenas el alba proclamó
la más incruenta derrota de la noche
emprendí el camino hacia el templo de Opmeit.


Detrás de mí quedaron
las orgullosas cumbres que sometían los ríos
y burlaban los valles.
El pensamiento era  frágil como la solidez de la ceniza.
Al fin mis ojos atisbaron el templo
y al llegar a él postrándome  invoqué:
“Opmeit, Opmeit, decidme señor,
qué fue de la palabra, qué fue de los textos,
de los sagrados textos,
qué fue de los poetas que anunciaban  la tragedia gris del desamor.
Qué fue de las heridas abruptas de la guerra,
la estrategia del hambre,
 qué fue de los vencidos,
del poder de los reyes
por qué el silencio cómplice no golpea nuestras sienes.
Opmeit señor decidme,
dónde lleva el camino que trazaron
las raíces eternas del cerezo.

Opmeit habló y los astros se detuvieron.
“ Escucha mi respuesta,
recuérdala como los pájaros lo hacen
con sus nidos en cada primavera.

De donde yo vengo
allí tu llegarás y no has de hallar en tu avance
zarza o Minotauro que te lo impida.
Escucharás el rumor de los días,
el limpio crepitar de los meses,
el latido de la gota que cae lentamente de la artesa
sobre el jardín algebraico donde yacen los años

Cuando culmines  tu viaje hallarás las respuestas,
pero no habrás de contarlas a otros.
La muerte es sabiduría, cognición perfecta en la serenidad de la materia.

Y dicho esto,  Opmeit escribió su nombre
sobre la dorada arena que circundaba el estanque.
Nada turbó la pátina, la quietud solemne del azogue
y en el espejo del agua no se leía Opmeit ;
se leía tiempO.