lunes, 1 de marzo de 2010

25 de abril, la revolución de los tulipanes



Afectados por la enfermedad de Parkinson, amigos, simpatizantes , gente solidaria, echémonos a la calle el próximo 25 de abril, corramos por nuestros ideales de curación que solo serán posibles a través del conocimiento y la sensibilización social.
Como el pueblo y el ejército portugués se alzaron contra la dictadura un 25 de abril llevando claveles en sus fusiles, revivamos el próximo 25 de abril nuestra rebelión contra esta enfermedad que nos atenaza, desafiando su poder, dando un pequeño paso adelante. Ahora te toca a ti.

e

viernes, 5 de febrero de 2010

Un estudio norteamericano...




Un estudio norteamericano afirma que existe una relación directa entre el consumo de palomitas de maíz y la enfermedad de Parkinson .

Científicos de la Universidad de Yale han publicado en la prestigiosa revista Journal of Neurology and other Tales un interesante estudio dirigido por el neurobiólogo de origen italiano Dr. Tom Atefritti.
Según este estudio existe una fuerte correlación entre el consumo de palomitas de maíz y la aparición temprana de la enfermedad de Parkinson. En el citado artículo de Journal of Neurology, el profesor Atefritti afirma : “ Hemos encontrado que el 93,39% de los pacientes de Parkinson de inicio temprano, es decir aquel que se manifiesta antes de las 7 de la mañana, incluso los días festivos, habían ingerido a lo largo de su vida al menos 1 palomita, siendo la frecuencia más alta entre los que habían consumido 2 o más. Sin embargo, el 6,61% restante, que no habían probado ni una sola palomita en su vida, también experimentaron un cuadro de Parkinson de inicio temprano, probablemente por el trauma psicológico sufrido a causa de la racanería de sus padres quienes siempre les largaban la milonga de que podían atragantarse con las palomitas y por eso no se las compraban como si que hacían los inconscientes padres de los demás niños.
Curiosamente, estos pacientes apalomíticos eran los que sufrían mayores episodios de disfagia, y algunos de ellos, es el caso de Benjamin Tremor Jr. , habían llegado a fallecer hasta cinco veces. “ Recuerdo, explica Benjamin Tremor Jr., que mi padre siempre se negaba a darme los 10 centavos de las palomitas y al llegar a casa los echaba en una hucha con forma de cerdito. Él decía que era para que pudiese estudiar leyes en Harvard, cuando llegase el momento.
Un día mi padre rompió el cerdito y con los 6500$ en monedas de 10 centavos que contenía, me compró en la tienda de encurtidos , sellos de caucho y armas del Sr. Pibody un cuarto de banderillas picantes, un rifle Winchester y munición suficiente para invadir la Unión Soviética.
Llegué al cine de la pequeña localidad de Slimville, Nebraska, donde había pasado toda mi infancia y entré disparando sin tregua contra las estanterías del ambigú. Exigí a la dependienta que me diese de inmediato todas las bolsas de palomitas que hubiera en el establecimiento. Tuve suerte; aquel mismo día había llegado de Omaha, Nebraska, el camión que repartía las palomitas y me fui de allí corriendo con más de 3.500 bolsas. Me las comí todas y fallecí de un ataque de sed. El siguiente fallecimiento fue con el pavo del Día de Acción de Gracias, la familia se rió mucho y el último que recuerdo fue con un sandwich de mantequilla de cacahuete que tal vez estuviese caducado pues pude contar al menos tres parejas de hamsters corriendo alborozadas sobre el sandwich al abrir el paquete “. Tras publicarse este estudio la FDA estadounidense ha tomado cartas en el asunto y le han salido muy buenas, por lo que es de suponer que jugará fuerte.
Paco Montesinos

martes, 2 de febrero de 2010

Gracias Mari Paz, pero...




No merecí ¡ Por Dios ¡ ningún soneto
Y menos compararme a Federico,
gigante él, yo solo metro y pico,
y en tema de tamaños no me meto.

El asunto merece mi respeto,
me vuelve por momentos hombre rico,
a descender me obliga del borrico
y admirar de soslayo tu cuarteto.

Quede ya en paz la fosa compartida,
eternamente eterna, iluminada,
con sus fieles de luz y pensamiento.

Y siga la memoria malherida,
gritando su razón con la mirada,
naufragio de fusiles en el viento.

jueves, 14 de enero de 2010

Port au Prince





Del cielo se han vertido
mil lágrimas de ángel
para goce de niños
y azote de salmueras.

Los prebostes alaban
las eficacias propias,
también, por una vez,
incluso las ajenas.

“Se evitó así el colapso “
“Se rozó la catástrofe “
“Se actuó eficazmente”
“Intervino el ejército”

Han pasado tres días
y donde siempre
ha escupido el diablo.
No llamaré azar
a quien marca los naipes,
a quien elige hora,
a quien diseña atrezzo.
No es cosa de ruleta
el genocidio.

Contaremos los muertos,
sus muertos,
una cifra,
que nos conviene grande,
pues será un titular:
“Port au Prince saqueada “.


Paco Montesinos 13 de enero de 2010

martes, 15 de diciembre de 2009

Diciembre


Me sorprende,
dimana de mi ser
de espaldas a la tarde,
la ciclópea figura
de mi presencia ausente
en el plano asimétrico
donde la sombra juega
a inflamar vanidades.
El yo que es y no es
a capricho de un ángulo,
a fuerza de dictámenes,
a criterio de un astro
que sabe que el futuro
tiene los pies cortados,
que se resiste a ser
solo una pieza más
de este delirio.
Y sin embargo cumple
con los planes propuestos
¿ Por la deidad suprema ?
¿ por el azar y el cosmos ?
¡ Qué fácil debería ser lo simple !

viernes, 27 de noviembre de 2009

La sostenible levedad del ser


La teoría general de la sostenibilidad sostiene que todo lo sostenible lo es gracias a su propia o misma condición, es decir todo aquello que se sostiene es sostenible gracias a su sostenibilidad.

Llegamos así a una primera premisa o premisa antecedente que se puede enunciar de esta forma:

Si A es la sostenibilidad y B es una cosa, entonces si A está incluido en B, B es sostenible.

Esto se conoce como principio de inclusión de la sostenibilidad o también principio de sostenibilidad inherente o intrínseca.

Por ejemplo:
La gaviota del PP, es un cuerpo aparentemente volátil, luego pudiera parecer que su vuelo es sostenible ( energía limpia, no plásticos ni otros residuos no biodegradables, uso de las corrientes eólicas, integración en el ecosistema, reciclaje dentro de los parámetros normales, ¿ nuclear ? no gracias , etc ). Pues no,el vuelo de ese pajarraco, afortunadamente, no lo es, no es sostenible y no lo es porque el ave en cuestión ( el pajarraco, no el tren )carece absolutamente de principios y por lo tanto también del principio de sostenibilidad. Si se fijan bien no hay una gaviota sino dos y es la segunda gaviota, procedente de un poema de Alberti(" Se equivocó la gaviota, se equivocaba...." *) la que ayuda a sostenerse a su compañera gaviota con un criterio sostenible de alianza de las especies,incluso de alianza endogámica dentro de una misma especie, sin entrar en consideraciones sobre la miseria moral y la insostenibilidad de la gaviota primera.

* Algunos autores sostienen ( véase aqui la sostenibilidad ) que el poema original de Rafael Alberti dice: "Se equivocó la paloma, se equivocaba...", no voy a entrar en valoraciones y acusaciones mutuas que originen una tirantez insostenible entre algunos autores y yo. El blog es mío y pongo lo que me da la gana ¿ vale ?.

También hay quién sostiene, Pereira sin ir más lejos, que la teoría general de la sostenibilidad está inspirada en la secuencia de la encargada de la tienda de ultramarinos del film Amarcord (Federico Fellini, 1973) cuando la citada y voluptuosamente obesa expendedora inquiere al muchacho sobre la procedencia del tabaco que desea, con la sugestiva pregunta: " ¿ Nazionale ? " al tiempo que engulle al desdichado entre su insostenible exhuberancia.

Lejos de mi la intención de irme por los cerros de Úbreda (guiño sostenible al lector) así que, a modo de resumen, quédense con estos dos conceptos inseparables e indisolubles:

- Sostenibilidad: que otorga a persona, animal o cosa que la posee la condición de sostenible.
- Sostenible:persona, animal o cosa que acredita documentalmente la posesión de sostenibilidad.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Desconsuelo


Se hacen largos
ocho dias ya sin verte.
Se hacen como la piedra
gris y extraplomada.
Se hacen porque tienen
que hacerse,
para seguir haciendo
y que el tiempo siga
rápido como a veces,
nunca siempre,nunca todo,
nunca entonces,
siempre a veces.
Rezo porque una lágrima
inunde de matices
esta cárcel de vidrio
donde la tarde se atiene
a la certeza.
Rezo porque la sombra no me indague,
rezo por acabar con las preguntas,
rezo para rezar y así olvidarme.
Se hacen largos
más de ocho días sin verte.